Mientras unos cuantos compañeros estaban realizando la subida a Larhun, organizada por el Club Ciclista Irunés, otros 33 txalupas hemos emprendido la marcha desde Gros para recorrer la ruta indicada para hoy. También, como el miércoles pasado, íbamos a tener un triple percance en la rueda de una de nuestras monturas. Esta vez le ha tocado a Iñaki, el que lleva el maillot del Kas. Parece que el problema estaba en la válvula y en el punto de encuentro de Ergobia se ha dado la vuelta viendo la imposibilidad de lograr un arreglo.
Sin más problemas nos hemos plantado en Andoain y en vez de acometer la subida por carretera hacia el barrio de Goiburu, hemos continuado un poco más por una pista que transcurre paralela a la vía del tren y tomar un desvío a la izquierda por un camino carreteril (muy poco ciclable) que nos ha dejado junto a la casa club del golf de Goiburu.
Por un lateral del edificio tomamos un camino ya totalmente ciclable que nos lleva hasta la trasera del frontón del barrio donde se encuentra la ermita de San Esteban. Mientras rodamos podemos apreciar a unos cuantos golfistas realizando su recorrido entre los distintos hoyos del campo.
Un poco más adelante, dejamos de lado la sidrería Txertota y seguimos hasta el punto de separación de los grupos. El A sigue la ruta marcada para el día de hoy y los 18 restantes constituimos el Z y seguimos hasta la pista que nos conduce al área recreativa de Komizar.
Tras reponer fuerzas con barritas y demás "golosinas", continuamos el descenso por la pista asfaltada y sus pronunciadas curvas hasta un cruce a la izquierda, es el camino que sube a Amasa. Desde aquí, bajamos a Villabona. Por el antiguo camino vecinal llegamos a Andoain y volvemos a Donosti por el mismo itinerario que hemos recorrido a la ida.
Y al rato ya me encuentro en Amara. Me cruzo con corredores que han terminado la carrera de los 15 kilómetros de Donostia y que se dirigen a sus vehículos para volver a casa. Los atletas etíopes procedentes de Wukro han dominado la prueba, como lo hicieron en el Cross de las Tres Playas.
A las doce y diez ya tengo la bici en el trastero y a la una me dirijo hacia Loiola con los amigos a degustar un bocadillito de chorizo asado y una botella de sidra en el popular bar Txomin. ¡Estaba de muerte...!


























