Salida tranquila la que hemos tenido hoy, recogiendo por el camino a los que pacientes esperaban el paso del pelotón para unirse a él. De esta forma hemos llegado a Lezo, al comienzo de la subida a Jaizkibel, 19 txirindularis. Sólo son dos kilómetros y medio los que nos separan del cruce en el que empieza el cortafuegos, pero se hacen duros. El primer kilómetro tiene una pendiente media del 8,1%, y el segundo del 6,6%. En sus tres primeros kilómetros nos vamos a encontrar la auténtica dificultad de este puerto, bajo la sombra de pinos y castaños y trazando sucesivas curvas de herradura, con rampas de hasta un 11% y también algún tramo más favorable.
El grupo se parte en dos: unos siguen por la carretera y otros 11 por el cortafuegos. Llegamos a la primera parada, en el cruce de los dos caminos, sin incidencias. Pero un poco más adelante a Martin Kayak se le parte el manillar en dos! Y se cae unos tres metros por este terraplén, entre los helechos.
Por aquí es por donde se ha caído Martin
Sebas le hace un apaño para que pueda volver a casa y el resto seguimos hasta Guadalupe, donde nos encontramos con los dos txabales del grupo que había subido por carretera: aita Manolo y Txomin.
Tras tomar algunas fotos, volvemos por la pista de abajo hasta la carretera de Gaintxurizketa a Lezo. Y para casita, que ya está cumplida la ruta de hoy. Han salido 39 kilómetros, algunos exigentes (por las piedras y tal...) y unos pocos descensos en uno de los cuales me ha permitido ponerme a casi 54 km/h. En el trastero veo que hemos tardado 3h 36min en completar la etapa. Sólo el percance de Martin ha oscurecido una fantástica mañana que nos ha deparado, una vez más, este coloso que tenemos aquí al lado que es el monte Jaizkibel.
En estas fotos se ve cómo está roto el manillar de la bici de Martin.