La crónica, por Miguel
Empezamos la salida desde la zona deportiva del pueblo, siguiendo un camino agrícola con dirección sur. Al fondo vemos nuestro primer destino, la sierra de Buskil, son 5 km llanos desde Artajona hasta el comienzo de las primeras rampas de subida que ayudan a calentar las piernas antes de hacer los primeros esfuerzos. Cuando llegamos a las estribaciones de la sierra y poco después de empezar a subir aparece un sendero a nuestra derecha que es el que tomaremos para continuar la subida hasta lo más alto, subida cómoda que transcurre entre pinos. Una vez arriba, en el pico de Sierra Baja buscamos un sendero que sale a nuestra izquierda para empezar a bajar por el lado sur, y ahí empieza el disfrute, bajada entre pinos, toboganes, montañas rusas, de lo único que había que preocuparse era de no chocar contra un pino.
Bajamos hasta la cañada y de nuevo vuelta a subir, esta vez cogiendo un sendero que nos lleva hasta el collado que está entre Peña Baja y Alto de la sierra. Llegamos arriba y cresteamos hasta que encontramos otra bajada de nuevo en la parte sur, bajamos por sendero y vuelta a subir esta vez por pista. Cuando llegamos arriba enlazamos con otro sendero que esta vez nos lleva por la cara norte de la sierra, hasta llegar abajo, ya hemos estrujado los senderos de la Sierra de Buskil. Nos dirigimos, dirección oeste hacia el canal de Navarra, cuando llegamos a él lo seguimos dirección norte durante 2 km, lo cruzamos y continuamos dirección oeste hasta los montes de la Majada, Ahí de nuevo, subidas cómodas y bajadas rápidas, largas y espectaculares. Cuando llevamos 36 km de sube baja decidimos volver a Artajona por la carretera y allí toca ruta turística por el Cerco de Artajona, ciudadela amurallada en la elevación en mitad del pueblo, Mazpule, que conocía la historia del lugar nos hizo de guía turístico. Luego a hidratarnos con unas cervezas acompañadas de unos pinchos y con eso termina una salida dominguera de las de recordar.