domingo, 21 de diciembre de 2025

Track y crónica del domingo 21 de diciembre


La crónica, por Jon

21 de Diciembre, Santo Tomás, y será por la sidra, será por la txistorra, hoy sólo 12 bikers, curiosamente bastantes más en Nanogune que en Gros, y bastantes más pulmonares que eléctricos.
Arrancamos con la previsión de lluvia fijada para las 11:00, la mañana es fresca pero entramos rápido en calor subiendo por Ranitas, bajamos a Santuenea y primer debate del día: Okupas o Caserío del agua? Mandan ellas, por supuesto, y tira para el caserío del agua… En plena subida, nos adelantan unas ágiles trailrunners, derrochando juventud...
Llegamos al caserío del agua, pasamos la verja, y entramos en el monte, terreno en buen estado, vamos subiendo con el grupo estirado, y entre la subida y que estamos en la vertiente Norte en un día de viento Sur, la sensación es agradable. Lo que no es agradable (o sí, según se mire) es la segunda pasadita, ya casi humillación, que nos hacen las trailrunners, y es que todo el mundo lo sabe: “soy trailrunner, dime a qué quieres que te gane” https://www.youtube.com/shorts/2Y3gmYO8TCE
Y así llegamos hasta el collado de Txangosta, donde se aprecia el desmonte que se ha realizado ☹, seguimos subiendo por la pista principal hacia Bordazar, y de aquí la subida de la pedrera hacia la borda de Andatza, pero en lugar de hacer cima, entramos en el bosque para ver la trinchera T2 de la Guerra Civil, la mejor conservada de la Ruta de la Memoria de Andatza, donde los milicianos locales defendieron Donostia de los rebeldes fascistas. Y damos fe que algunos se han metido bien en el papel! El lugar se presta también para un animado avituallamiento.
A estas horas la previsión se cumple, la niebla aparece, el viento gira a Noroeste, la lluvia comienza tímidamente, así que ponemos chubasqueros y empezamos la bajada por sendero de vuelta a Bordazar. Con Borja en el papel de pastor del rebaño y fotógrafo (lo mismo te plancha un huevo que te fríe una camisa), vamos enlazando senderos divertidos pero ligeramente resbaladizos hasta la antena de Biribilondo, y de aquí seguimos hasta el dolmen de Arkutxa y ya para abajo por los senderos y zetas que bordean la Incineradora por el Oeste. La lluvia ya arrecia, y el terreno está más que delicado, bajamos con extrema prudencia, por el desnivel y por lo resbaladizo, no nos libramos de patinadas y algún culete por el suelo, pero en líneas generales lo superamos con solvencia.
Llegados a la carretera, el clásico sálvese quien pueda, algunos a limpiar, otros a por el pintxo de txistorra, y lo que es seguro es que todos empapados a casa, porque vaya aguacero como traca final del día. Para ser una ruta relativamente sencilla, mucha diversión, mereció la pena salir de la cama.
Caídas una que nadie vio, averías un freno trasero sin potencia y un cambio doblado en la bajada final, pero como dijo aquel: Txalupa Vicit

1 comentario:

  1. 21 de Diciembre, Santo Tomás, y será por la sidra, será por la txistorra, hoy sólo 12 bikers, curiosamente bastantes más en Nanogune que en Gros, y bastantes más pulmonares que eléctricos.
    Arrancamos con la previsión de lluvia fijada para las 11:00, la mañana es fresca pero entramos rápido en calor subiendo por Ranitas, bajamos a Santuenea y primer debate del día: Okupas o Caserío del agua? Mandan ellas, por supuesto, y tira para el caserío del agua… En plena subida, nos adelantan unas ágiles trailrunners, derrochando juventud...
    Llegamos al caserío del agua, pasamos la verja, y entramos en el monte, terreno en buen estado, vamos subiendo con el grupo estirado, y entre la subida y que estamos en la vertiente Norte en un día de viento Sur, la sensación es agradable. Lo que no es agradable (o sí, según se mire) es la segunda pasadita, ya casi humillación, que nos hacen las trailrunners, y es que todo el mundo lo sabe: “soy trailrunner, dime a qué quieres que te gane” https://www.youtube.com/shorts/2Y3gmYO8TCE
    Y así llegamos hasta el collado de Txangosta, donde se aprecia el desmonte que se ha realizado ☹, seguimos subiendo por la pista principal hacia Bordazar, y de aquí la subida de la pedrera hacia la borda de Andatza, pero en lugar de hacer cima, entramos en el bosque para ver la trinchera T2 de la Guerra Civil, la mejor conservada de la Ruta de la Memoria de Andatza, donde los milicianos locales defendieron Donostia de los rebeldes fascistas. Y damos fe que algunos se han metido bien en el papel! El lugar se presta también para un animado avituallamiento.
    A estas horas la previsión se cumple, la niebla aparece, el viento gira a Noroeste, la lluvia comienza tímidamente, así que ponemos chubasqueros y empezamos la bajada por sendero de vuelta a Bordazar. Con Borja en el papel de pastor del rebaño y fotógrafo (lo mismo te plancha un huevo que te fríe una camisa), vamos enlazando senderos divertidos pero ligeramente resbaladizos hasta la antena de Biribilondo, y de aquí seguimos hasta el dolmen de Arkutxa y ya para abajo por los senderos y zetas que bordean la Incineradora por el Oeste. La lluvia ya arrecia, y el terreno está más que delicado, bajamos con extrema prudencia, por el desnivel y por lo resbaladizo, no nos libramos de patinadas y algún culete por el suelo, pero en líneas generales lo superamos con solvencia.
    Llegados a la carretera, el clásico sálvese quien pueda, algunos a limpiar, otros a por el pintxo de txistorra, y lo que es seguro es que todos empapados a casa, porque vaya aguacero como traca final del día. Para ser una ruta relativamente sencilla, mucha diversión, mereció la pena salir de la cama.
    Caídas una que nadie vio, averías un freno trasero sin potencia y un cambio doblado en la bajada final, pero como dijo aquel: Txalupa Vicit

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